El Museo Marítimo de Barcelona es un organismo público local formado por el Ayuntamiento, propietario del edificio; la Diputación de Barcelona, titular del museo; y la Autoridad Portuaria de Barcelona.
Creado en 1993, el museo tiene como objetivo garantizar la conservación y restauración del patrimonio que alberga las Atarazanas Reales, así como ofrecer los servicios vinculados al propio Museo.
